|
Hace 15 años que crío lombrices rojas californianas, unos animalitos extraordinarios que convierten el corte de césped, las hojas de los árboles, restos de comida y otros residuos orgánicos de la casa en humus de un alto valor biológico. He dedicado mucho tiempo a difundir la cría de la Eisenia foetida a través de artículos, cursos, libros, páginas de Internet y listas de correo, pero a pesar de mi entusiasmo con el tema, no puedo dejar de reconocer que su crianza en balcones, terrazas o jardines pequeños requiere cierta dedicación. De no ser así, las lombrices no prosperan o sufren daño y la “compostera” se torna en un refugio de bichos indeseables. Por esto me alegré cuando apareció en el mercado un complejo polienzimático, el Bio-K2, que trabaja activamente sobre la materia orgánica logrando un abono completo a los 45 días, sin olores ni agentes patógenos y bloqueando la liberación de gases amoniacales y dióxido de carbono. El procedimiento es muy simple, sólo hay regar la basura con una dilución del producto y remover cada 15 días.
Existen otras técnicas para producir abono a partir de microorganismos que se encuentran naturalmente en el ambiente o en los propios residuos, pero se requiere cierta masa crítica para que el compostaje funcione correctamente, por lo menos una pila de 1X1X1 m. Por eso, los concentrados de enzimas son ideales para tratar pequeñas cantidades de basura orgánica domestica que se producen diariamente. Las enzimas son sustancias orgánicas de naturaleza proteica que tienen la propiedad de acelerar reacciones químicas específicas, por lo que se necesita una variedad de las mismas para dar cuenta de los distintos componentes de la basura. Como no son consumidas durante el proceso permanecen y continúan actuando, basta una pequeña cantidad de enzimas para tratar toneladas de desperdicios.
Para producir abono con el Bio-K2 en un espacio reducido se puede emplear un tacho de plástico de 20 o 50 litros. En este se arroja la basura y se la humedece levemente con el preparado de enzimas mediante un simple aspersor a gatillo. Cada 15 días se remueve el contenido (que va disminuyendo en su volumen) para airearlo y se lo riega con un poco de agua corriente. Lo mejor es contar con un segundo tacho para iniciar un segundo compostaje al cabo de los 30 días. Luego de un período de 45-60 días obtendrá un material oscuro que podrá aplicar a sus cultivos sin ningún riesgo. Según algunos análisis realizados el abono tiene la siguiente composición:
PH: 6,6
Conductividad: 8084 us/cm
Ácidos húmicos: 2,76%
Nitrógeno total: 0,99%
Relación Carbono Nitrógeno: 9,27
Cenizas: 63,9%
Materia orgánica 15,8%
El Bio-K2 es de origen italiano y se emplea en mataderos, frigoríficos, destilerías, tachos de basura de restaurantes y para acabar con los problemas sanitarios de criaderos avícolas (camas, estiércol), tambos, pistas de porcinos, Una sola rociada de este producto evita los malos olores y las moscas y otros parásitos que suelen ser un dolor de cabeza para los criadores. Otro uso fundamental es en el tratamiento de aguas cloacales, pozos ciegos, estanques contaminados con materia orgánica o con microorganismos patógenos (bacterias coliformes, Escherichia coli, estreptococos fecales, etc.) y pozos ciegos. Es un producto totalmente atóxico y no afecta el medio ambiente.
Carlos De Sanzo
Autosuficiencia Press
Para más información: abonosal@fibertel.com.ar
|